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lunes, 8 de agosto de 2011

El señor X (XX)

 La noche.

 Como un suspiro...

 Se evapora ante mis ojos junto a la luz de la luna, para dejar paso al amanecer.

 Un amanecer lleno de vida.

     Para mi, poder ser como el amanecer, me llenaría de alegría. Hermoso y lleno de luz. El despertar de todos los días. Que no pude confundirse con la noche oscura.

  Pero...

 A decir verdad, sigo siendo la noche.

 Acompañada de sombras y de la luz mortecina de la Luna.
                             La luna.
               Mí diosa de las lágrimas
                            Las estrellas.
                    Mí llama en el camino.

        Y dime X, ¿Tu quién eres?

             Yo seguiré siendo la noche de los días.
                                  Amo la Noche.
                      Pero tambien quiero amar el Amanecer y el Día.


              "Luz y oscuridad. Juntas. Son el equilibrio perfecto."

                          ATT: Yo. La Noche y el Amanecer.




 

lunes, 6 de junio de 2011

Sinopsis Señor X

"Una chica y un diario. Una chica y su psicóloga. ¿Su relación entre ellos? Un sentimiento de profundo odio, expresada eficazmente bajo palabras de tenues matices sarcásticos e hirientes.

¿La chica? Una adolescente, al fin y al cabo.
¿La psicóloga? Una inexperta a la hora de tratar con los sentimientos ajenos.
¿El diario? Objeto de todas las palabras punzantes y con fin de lucro.

                El triángulo perfecto para una bonita historia de rencor y odio.

Pero bajo todo ese sentimiento, se esconde algo mucho más profundo, algo mucho más perturbador que irá aflorando poco a poco, sin que nadie se de cuenta. Sin que nadie pueda detenerlo...




Ahhh ¿qué quieres saberlo?
Te lo diré X.


Vi como fuiste consumido por las pequeñas llamas de la hoguera.
  Papel calcinado. Desechado. Inservible. ¡Gloria bendita!
Mi satisfacción fue la dicha.
Tus cenizas se las fue llevando el viento. Alejándolas de mí.
                    Para siempre.
       ¿Ves no, como te odio señor X?



Y al final, ese sentimiento escondido en la profundidad de alma, aparece ante los ojos del mundo. "