lunes, 24 de enero de 2011

Spin-off: Sister (Vengadora) VI

Dan está muerto. Muerto. Muerto. Muerto, pienso.
Parece como si hubieran pasado horas en vez de minutos. Todo sucede en tan poco tiempo. Y todo puede alejarse tan rápido.

Miro a mi alrededor.

La clientela del bar parece como astorada. Silenciada por los terribles acontecimientos ocurridos. Y hay tanta sangre por todos lados que puedo entender su horror.
Tanta sangre derramada. Tanta gente muerta. Y solo por mí.
Porque haya donde voy traigo la muerte. Es mi destino. O mi maldición.
 Aunque a veces pierda las cosas que más quiero.
                    
  Entonces decido que ya es la hora de marcharse, y dejar este lugar. Los cuerpos de Dan, y el matón que intentó matarme, siguen en el suelo, sin que nadie haya osado moverlos de su sitio. Me acerco a ellos y procedo con la tarea de siempre, aunque esta vez me desagrade. Noto las miradas indiscretas de la gente del bar, que están demasiado asustados como para intervenir o plantarme cara, se que me detestan.  Igualmente, no me importa. Arrastro los cadáveres, y los pongo el uno al lado del otro, cojo unas cuantas botellas de vodka y rocío el contenido encima de ellos. Solo falta el último paso.
  Enciendo una cerilla, y la dejo caer.
  El fuego  parece vivo cuando cubre los cuerpos con sus llamas.

  Unas llamas que bailan al compás de mi corazón frenético.

  Antes de que el fuego lo consuma todo, acerco mi mano hacia el cuerpo irreconocible de Dan, e intento arrancar la cadena que cuelga de su cuello. Las llamas acarician y muerden mi mano,  pero no me detengo hasta que consigo obtener lo que más ansio en este momento. Una parte de él.
  Mi mano poco a poco se aleja, para no volver.
  Y es que al fin le tengo conmigo. Colgado de mi cuello. Junto a mi corazón.

  Miro como las llamas danzantes lo queman todo. La gente chillando que huye. Y al final me alejo, no queda nada más.
             No hay nadie más.
   
  

                              Solo puedo seguir.

                     Y vivir para cumplir mi venganza.



                         
                     

domingo, 16 de enero de 2011

El señor X (III)

He tenido un sueño. Nosotros dos juntos en un páramo, con una pequeña hoguera resguardándonos del frío. ¿Extraño, no? Podría parecer una escena romántica sino fuera por el hecho que lo encuentro repulsivo. ¡REPUGNANTE! Pero aún así, aunque no lo creas, este sueño tiene un final feliz aunque claro.. solo para mí.
  Ahhh ¿qué quieres saberlo?
  Te lo diré X.
 Vi como fuiste consumido por las pequeñas llamas de la hoguera.
 Papel calcinado. Desechado. Inservible. ¡Gloria bendita!
                   Mi satisfacción fue la dicha.
Tus cenizas se las fue llevando el viento. Alejándolas de mí.
                            Para siempre.
                  ¿Ves no, como te odio señor X? 


      No tengo más ganas de escribir. Es extraño. Pero..
                        No lo se.
      Solo quería describirte mi sueño. Dedicártelo. Para que te acuerdes de mí. Hoy..
                     Carezco de la fuerza necesaria para odiarte con todo mi ser..
                    Perdona me.
  Aún así...  ¡SUBNORMAL!  Mucho mejor. Si no te insulto un poco no me siento bien.

       La próxima vez que te vea...



     "Voy andando alrededor de un circulo que cada vez va  haciéndose más grande"

                                                        ATT: Yo. En blanco.

viernes, 7 de enero de 2011

Spin-off: Sister (Vengadora) V

Estoy cabreada. Demasiado cabreada, por no decir que estoy furiosa. Ahora la adrenalina corre por mis venas. Me levanto, y aparto el cadáver de Dan a un lado. Ahora solo tengo un objetivo: matarlo.

Que empiece el juego...

Mis botas repican en el suelo cuando avanzo unos pasos. Ahora estoy situada frente a él. Cara a cara.

- Vaya.. lo has matado- es lo primero que se me ocurre decir.

Lo miro fijamente durante unos escasos instantes, y luego finjo estar interesada en mis botas.

- No parece que te importe.- dice.

Levanto la mirada, y le sonrio irónicamente.

- Para nada- digo con indiferencia.

Se que está intentando evaluar mis reacciones, para poder encontrar un punto débil.
Aunque es inutil.

-Vaya.. Al final resulta que no eres tan imbécil como creía- dice riendo a carcajadas.

Quien sabe.. al final resultará que eres tu el imbécil, pienso.

- Supongo que si..- digo, mientras cojo un paquete de cigarrillos de mi bolsillo y enciendo uno.- ¿Quieres uno?

Él niega con la cabeza, rechazándolo.

Sonrio. -Tu te lo pierdes.



Me muevo y en pocos segundos estoy delante de él, apuntándole a la cabeza con la pistola.

- ¿Sabes...? Deberías haber cogido ese cigarrillo- digo echándole el humo en la cara- Porque era el último... que ibas a poder disfrutar.

Se ha puesto pálido, y veo que las manos le empiezan a temblar.

- Nunca subestimes al enemigo.

Me mira implorando.

- ¿Quién eres tu en realidad?- dice.

Le miro divertida.

- ¿De verdad no lo sabes? Que triste.. Pero te diré mi nombre, para que te acuerdes de quién te mató.- me acerco, y le susurro mi nombre en la oreja.

Y cuando me aparto, puedo verlo. El miedo irracional que aflora en sus ojos.

- Vete al infierno- digo como despedida.

Y aprieto el gatillo.

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lunes, 3 de enero de 2011

1 de enero

                                                                                                    10:06 AM


Las calles están desiertas. Todo cuando contemplo está muerto, no hay ninguna alma que se muestre en este lugar tan desconocido para mí. Porque hace solo unas cuantas horas atrás este lugar estaba lleno de vida. Ahora, es una ciudad fantasma.
Parece extraño pero es así.

Poco a poco voy avanzando entre la gran cantidad de basura que se ha amontonado en las calles. Papeles aplastados, cartones desfigurados, refrescos, botellas de cerveza medio rotas y sustancias desconocidas vertidas en el suelo. Y más lejos de todo esto veo algunos contenedores de basura quemados y volcados por el suelo. Continuo caminando hasta llegar a una plaza. Cuando fijo la mirada a alrededor, mi sorpresa no es más grande que la de antes. Las tiendas están todas destrozadas, fruto de un vandalismo violento. Es, sin duda, un paisaje desolador.

¿Qué es esto? ¿Cómo podemos cambiar tanto de la noche a la mañana? Me lo estoy imaginando. Todo este lugar repleto de gente, de personas que venían a celebrar el fin de año. Contentas, felices, festejando y divirtiéndose con los amigos. Esperando a oír las campanadas tan ansiadas por sus corazones. Por un momento sintiéndose libres.
Hasta que esa libertad sobrepaso un límite.

De noche, y de madrugada. Habiendo oído ya las campanadas, es cuando todo se desmadra. Están borrachos, de tanto darle a la cerveza. Algunos pierden el control y empiezan a destrozar el mobiliario urbano. Al final, todo termina cuando interviene la policía y se lleva a los detenidos hacia la comisaría.

Y esto solo ocurre en una sola noche. Cada año nuevo.



Ahora veo algunas luces que se encienden en una casa. Los primeros coches que pasan. Y la gente medio somnolienta que se despierta.

Poco a poco todo vuelve a la normalidad.


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